jueves, 15 de octubre de 2009

EL NUDO GORDIANO

A finales del año 334 antes de Cristo, Alejandro Magno llegó con su ejército a Gordión, antigua capital de Frigias. Allí se encontraba un famoso carro real, sujeto a un nudo complicadísimo, que no dejaba ver sus puntas. El oráculo del lugar había profetizado que quien desatara el nudo, se convertiría en el rey de Asia.
Alejandro aceptó el desafío. Frente a la mirada expectante de los habitantes del lugar y de sus propias tropas, intentó soltar el carro con sus propias manos. Pero el nudo no cedía. Entonces, apremiado por las circunstancias, aplicó lo que desde ese momento se llama la “solución alejandrina”: desenvainó su espada y cortó el nudo por el medio con un golpe seco. Instantes después, una feroz tormenta azotó a Gordión y fue interpretada como un claro signo de aprobación por parte de Zeus.

Imaginando los detalles de esta historia, puedo vislumbrar la mirada desafiante de Alejandro después de blandir su espada sobre el célebre nudo. Tal vez sea la misma mirada que tenía Maradona anoche en la conferencia de prensa en Montevideo, donde invitó a sus detractores a practicarle sexo oral.
Maradona acaba de cortar el nudo gordiano. Sin merecerlo demasiado, sin demostrar nada de lo que se esperaba, la selección está en el mundial. No importa cómo, lo importante es que está adentro. Punto.
Respira aliviado el gobierno porque habrá circo, aunque no se sabe si habrá pan. Respiran aliviados los empresarios porque habrá promociones y fiebre de consumo mundialista, desde chupetines celeste y blanco hasta plasmas 42 pulgadas acompañados por gorritos de arlequines con los colores patrios. Respiramos aliviados todos nosotros porque habrá, una vez más, ilusión.
2010, año del bicentenario. Banderas argentinas en mayo, por la revolución; banderas argentinas en junio, por la esperanza de la hazaña. Chauvinismo asegurado. Ahora que lo pienso, era una cuestión de Estado que ayer lográramos la victoria en Uruguay.

Los sabios y los oráculos de a pie dicen que cuanto más agónica es la clasificación, mejor nos va en el mundial. Habrá que creerles. En este momento de vigilia tras el triunfo, cuando el sol difumina la niebla de la noche y uno empieza a ver con más claridad, se es optimista por naturaleza.

Tal vez estamos acostumbrados a apelar a la tradición futbolera y a los nombres propios como factores decisivos para una batalla. Y quizás, como lo entendió Alejandro y como quedó demostrado anoche, basta con ser osados, aún sin estar del todo preparados, para conquistar a la Diosa Fortuna.

Poco tiempo después de la demostración de poder en Frigia, Alejandro derrotó al rey Darío y conquistó Asia. Se convirtió entonces, en el hombre más poderoso del mundo.

Maradona tiene algo de Alejandro. Creer o reventar. Sudáfrica, allá vamos.

1 comentario:

  1. Algo del loco, mucho del héroe, todo del mito.
    Fede, se le parece bastante. Y por suerte con toda esta historia del nudo gordiano me olvidé del nuevo clásico maradoniano, que ya debe estar en el top ten de ringtones. Besos.

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